
Casa de piedra en el pueblo: qué se pinta y qué conviene dejar a la vista
Artículo del 4 de septiembre de 2026
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Las casas de piedra son una de las cosas más bonitas de los pueblos de Navarra: los caseríos del Baztán y la Ultzama, las casonas de Tierra Estella, las casas de la Zona Media con sus portadas de sillería. Y son también las casas en las que más daño se hace con un bote de pintura cuando no se sabe qué se tiene delante.
La clave es entender que en una casa de piedra hay partes que se han pintado siempre y partes que nunca se pensaron para llevar pintura. Respetar esa diferencia es lo que hace que la casa dure y que siga pareciendo lo que es.
Mampostería y sillería: dos piedras, dos tratamientos
En casi todas estas casas conviven dos formas de construir con piedra. La sillería son bloques labrados, bien escuadrados, que se usan en las esquinas, en los marcos de puertas y ventanas, en los arcos y en las portadas. La mampostería son piedras irregulares unidas con mortero, que forman el grueso de los muros.
La sillería se hizo para verse, y casi nunca se pinta. La mampostería, en cambio, muchas veces se revocaba y se encalaba: por eso tantas casas del norte son blancas, con las esquinas y los marcos de piedra a la vista. Otras veces la mampostería se dejaba vista y lo que se cuidaba eran las juntas. Antes de pintar nada conviene mirar la casa y entender cuál era su forma original.

Lo que sí lleva pintura
Los revocos: las partes del muro cubiertas de mortero. Es lo que tradicionalmente se encalaba, y lo que mejor funciona en ellos sigue siendo una pintura que deje transpirar al muro, como la cal o una pintura mineral. Una plástica cerrada encima de un muro de piedra acaba ahuecándose, porque la humedad del muro no tiene por dónde salir.
La carpintería exterior: ventanas, contraventanas, puertas y, sobre todo en el Baztán, los balcones y las galerías de madera. Ahí la pintura protege la madera del agua y del sol, y es la parte que más mantenimiento pide. Los colores tradicionales de cada valle, como el rojo, el verde o el marrón oscuro, suelen ser parte del carácter de la casa.
Los aleros de madera y la rejería: balcones de hierro, rejas de ventanas, barandillas. El hierro se rasca, se trata contra el óxido y se esmalta; la madera de los aleros, igual que la de los balcones, necesita un producto pensado para exterior.
Lo que conviene dejar a la vista
La piedra de sillería: esquinas, recercos, arcos, escudos y portadas. Pintarla tapa lo que hace única a la casa y, además, es muy difícil de deshacer: la pintura se mete en el poro de la piedra y quitarla obliga a decapar o a limpiar con métodos que pueden dañarla.
La mampostería vista y sus juntas de cal. Las juntas son la parte por donde el muro respira y por donde sale la humedad. Si se pintan, o si se rejuntan con un mortero de cemento duro, la humedad se queda dentro, y lo que acaba deteriorándose es la propia piedra. Cuando las juntas están mal, lo que procede es rejuntar con mortero de cal, no pintar encima.
Cómo es en el norte y cómo en la Zona Media
En el norte, en valles como el Baztán, la Ultzama o Malerreka, la humedad es la que manda: los revocos y la madera trabajan mucho, y la piedra sufre si se le cierra el poro. Ahí la pintura de los revocos tiene que dejar transpirar sí o sí, y la madera de balcones y aleros necesita un mantenimiento más frecuente. Lo contamos con más detalle en por qué la pintura exterior dura menos en el norte de Navarra.
En la Zona Media y en Tierra Estella son más habituales las casas de sillería y mampostería con menos revoco, y muchas están en cascos antiguos donde el ayuntamiento tiene algo que decir sobre colores y materiales. Antes de pintar una fachada allí, conviene preguntar.
Antes de pedir presupuesto
Lo más útil es hacer un pequeño inventario de la fachada: qué partes son de piedra vista, cuáles están revocadas, qué madera hay y en qué estado está, y cuántas rejas y balcones tiene. Con eso cualquier pintor puede decirte mucho mejor qué hay que hacer y qué no.
Si tienes una casa de piedra en Elizondo, en Estella-Lizarra o en cualquier pueblo de la provincia, llámanos y cuéntanos cómo es; si te resulta más cómodo, mándanos unas fotos de la fachada por WhatsApp. En pintura de fachadas y en pintura de casas y chalets te contamos cómo trabajamos.
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