Equipo de pintura trabajando en una casa de Navarra

Quiénes somos

Quiénes somos, cómo organizamos un trabajo que está lejos y por qué preferimos decirte que no antes que darte una fecha que no vamos a cumplir.

Pintores para toda la Comunidad Foral

Pintor trabajando en una vivienda de Navarra

Somos pintores y trabajamos en toda Navarra, tanto en vivienda como en zonas comunes, negocios y naves. Pisos y chalets, fachadas, portales y garajes de comunidad, locales, oficinas, bares y almacenes. También lacamos puertas y armarios, alisamos gotelé y colocamos papel pintado.

Buena parte de nuestros encargos están fuera del área de Pamplona, y esa es la diferencia con un pintor de barrio: estamos acostumbrados a trabajar por toda la provincia y a organizarnos para ello. El encargo se cierra entero antes de empezar, el material se lleva calculado con margen y la obra se saca en jornadas seguidas y de trabajo intensivo, en lugar de repartir visitas sueltas por el calendario.

Qué miramos antes de comprometer una fecha

Lo primero, qué trabajo es y dónde está. De eso depende si el encargo encaja bien: cuanto más lejos, más entidad tiene que tener para que te compense a ti. Una vivienda completa, una fachada, un local o una nave entran sin problema en cualquier punto de la provincia; un trabajo mínimo en la otra punta, normalmente no, y preferimos decírtelo en la primera conversación antes que darte un precio inflado o una fecha que luego no vamos a cumplir.

Después, el estado del soporte, porque es la partida que más varía de un encargo a otro y la que explica que dos ofertas por lo mismo salgan muy distintas. Se mira con luz de lado, que es como aparecen los agujeros mal tapados de otras veces, las ondulaciones y las zonas donde la pintura ha perdido agarre. Y en una casa antigua hay que rascar en algún punto discreto, porque lo que decide las horas está debajo de la pintura vieja, no encima.

Y por último el calendario, que en esta provincia no es un detalle. Para un exterior, la ventana buena del norte húmedo no tiene nada que ver con la de la Ribera. Para un negocio manda tu temporada baja, que en el Camino es el invierno y en la hostelería de montaña es justo lo contrario. Para una nave, vuestra parada. Elegir mal la fecha se paga a los dos inviernos, así que lo hablamos antes que el color.

Cómo trabajamos

Lo que se firma es lo que se paga

En el documento va detallado el trabajo entero y su importe, y ese es el número del final. Si asoma algo que no se veía, se habla antes de tocarlo. No hay extras que aparezcan cuando ya no puedes dar marcha atrás.

La distancia no baja el listón

Que el trabajo esté lejos no es excusa para hacer menos. Siempre van dos manos, siempre se protege la casa y siempre se recoge y se limpia al terminar. Si alguna vez la distancia fuera una excusa, sería el momento de no coger el encargo.

Trabajamos aunque no estés

Con una llave o alguien que abra, el alcance cerrado por escrito y un teléfono al que llamarte, se organiza sin que tengas que estar delante. Te mandamos fotos del avance. Lo que no hacemos es decidir acabados por nuestra cuenta.

Cuando la pintura no es la solución, lo decimos

Una humedad viva, un paramento que rezuma o un hormigón que se deshace al tacto no se resuelven dando color por encima. Antes de cobrar por algo que sabemos que va a reaparecer, preferimos quedarnos sin el trabajo.

Damos fechas reales, no optimistas

Al llamar te decimos la fecha real en la que podríamos empezar, no una estimación optimista. Si tienes un plazo que cumplir, dínoslo y te contestamos con sinceridad en lugar de darte largas.

Y si todavía puede esperar, también

Si al verlo sale que la pared tiene un par de años por delante, te lo diremos y no habrá presupuesto. Adelantar un trabajo que no toca no le sirve a nadie, y a ti menos que a nosotros.

¿Lo vemos?

Déjanos tus datos y el municipio. Si estás en la comarca nos pasamos, y si estás lejos te pediremos unas fotos y los metros. El presupuesto no se cobra.

✓ Recibido. Te contestamos en cuanto lo miremos y te decimos cuándo podemos ir.